El fabricante de coches determina el calendario de mantenimiento de un vehículo en función de los kilómetros que recorra, así como los años que han pasado desde su fabricación.
Generalmente es en función de los kilómetros que se recorren lo que condiciona cuando se deben cambiar ciertas piezas, aceites, etc.. Aunque finalmente es el mecánico, cuando hace la inspección del vehículo, el que juzga si deben cambiarse o no.
El tiempo es una referencia válida que se usa sobre todo para los cambios de los distintos tipos de aceites que lleva el coche para su funcionamiento, y que suelen durar, al menos, varios años. Suelen ser aceites como el de la caja de cambios, el liquido de frenos, el liquido de la dirección asistida, así como el agua de refrigeración del motor y el gas del sistema de refrigeración del coche.
También se utiliza el tiempo como referencia válida en los casos de poco uso del vehículo. Un ejemplo es el aceite del motor: El fabricante nos indica la cantidad de kilómetros que como máximo podemos hacer antes de necesitar cambiarlo. Sin embargo, también nos dice que debemos sustituir ese aceite cuando haya pasado un año, sin tener en cuenta cuantos kilómetros nos falten aún por recorrer.
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miércoles, 20 de noviembre de 2013
martes, 19 de noviembre de 2013
¿GASTARÉ POCO EN MANTENIMIENTO SI HAGO POCOS KILÓMETROS CADA AÑO?
Es cierto que hay una relación directa entre los kilómetros recorridos y los gastos de mantenimiento. Cuantos más kilómetros recorra un coche al cabo del año más desgaste tendrá y por tanto mayor coste en piezas y repuestos.
Un vehículo que no se usa, con el paso de los años se convierte en chatarra. Los coches, al igual que cualquier maquina, sino se le hace un mínimo de mantenimiento se estropea aunque no se utilicen.
Por tanto, no existe el "todo vale" en cuestión de mantenimiento. Cuando el fabricante nos indica que un elemento del coche tiene una eficiencia determinada en kilómetros a recorrer, también nos dice que, aunque no hayamos llegado a ese limite en un determinado tiempo deberemos igualmente reponer ese elemento por otro nuevo. El ejemplo más común es el aceite del motor: se recomienda cambiarlo una vez que se ha recorrido cierta distancia, pero también nos indica que el cambio se realizará, al menos, una vez al año, por lo tanto si se usa muy poco el coche el cambio no lo limita la distancia que se recorra, sino el tiempo que ha pasado desde el último cambio.
Si un coche no se usa con frecuencia requiere mayor atención ya que las piezas se agrietan antes: los manguitos del agua, las correas, las ruedas, los guardapolvos...
La atención sobre las ruedas es importante por que es peligroso conducir con ellas si están cristalizadas, se vuelven más duras y por tanto pierden adherencia.
Los guardapolvos de goma también se agrietan y dejan pasar la arenilla que actúa como lija.
Por tanto hay que tener especial cuidado con los coches que apenas se usan. Pagar poco en mantenimiento puede salir caro.
ahorramoscombustible@gmail.com
viernes, 1 de noviembre de 2013
CONDUCCIÓN SUAVE: ¿QUE MÁS VENTAJAS TIENE?
Continuación de: ¿PODEMOS AHORRAR EN MANTENIMIENTO DEL COCHE?
Cuando hablamos de una conducción suave, rápidamente lo relacionamos con ahorrar en combustible. Es cierto, pero también supone más ventajas:
Supone que los elementos del motor giran a unas revoluciones que no son altas por lo que el esfuerzo a los materiales y al propio motor no son tan grandes, minimizando las posibilidades de una avería. Los motores de barcos funcionan con gasoil y pueden girar hasta las 2.500 revoluciones por minuto, solo a la mitad de las revoluciones a las que puede llegar un coche. La consecuencia es que son motores eternos.
Conduciendo suave podemos conseguir anticiparnos a la circulación y por tanto no frenar bruscamente e incluso puede que en algunas circunstancias no necesitemos pisar el freno al hacerlo el mismo coche con el freno motor. Si evitamos tocar el freno más a menudo estamos alargando el desgaste de los frenos y los discos de la rueda.
Cuando hablamos de una conducción suave, rápidamente lo relacionamos con ahorrar en combustible. Es cierto, pero también supone más ventajas:
Supone que los elementos del motor giran a unas revoluciones que no son altas por lo que el esfuerzo a los materiales y al propio motor no son tan grandes, minimizando las posibilidades de una avería. Los motores de barcos funcionan con gasoil y pueden girar hasta las 2.500 revoluciones por minuto, solo a la mitad de las revoluciones a las que puede llegar un coche. La consecuencia es que son motores eternos.
Conduciendo suave podemos conseguir anticiparnos a la circulación y por tanto no frenar bruscamente e incluso puede que en algunas circunstancias no necesitemos pisar el freno al hacerlo el mismo coche con el freno motor. Si evitamos tocar el freno más a menudo estamos alargando el desgaste de los frenos y los discos de la rueda.
¿PODEMOS AHORRAR EN MANTENIMIENTO DEL COCHE?
Es el fabricante de piezas o en su defecto el
fabricante de coches el que indica el tiempo de vida útil o los kilómetros
máximos a recorrer antes de que las piezas pierdan eficacia. Es esencial para un buen funcionamiento,
y además será más difícil que circulemos con alguna pieza en mal estado,
eliminando aún más el riesgo de un accidente por este motivo.
Los
fabricantes nos indican una fecha de caducidad arbitraria, debería tenerse en cuenta factores como los kilómetros
en ciudad o en carretera, por caminos o por asfaltos, conducir a base de
acelerones o de forma suave. Quizás sería muy complicado organizar todo eso y
más aún que los conductores se den cuenta de en que condiciones conducen para
hacer los cambios más pronto o más tarde.
Sin embargo si podemos comenzar por hacer algo simple para alargar la vida útil de los recambios, cambiar el estilo de conducción:
Eliminando Brusquedades.
Circular demasiado pegado al vehículo que nos precede impide que podamos anticiparnos en cada situación que surja y por tanto conduciremos de forma más brusca: Imaginamos un peatón que quiere cruzar por un paso de cebra, no podremos verle porque estaremos más pendiente de no tocarnos con el vehículo que tenemos delante y posiblemente tendremos que frenar bruscamente porque se detendrá para que el peatón cruce.
En general cuando circulemos debemos hacerlo sin grandes acelerones, ni frenadas bruscas, no solo al iniciar la marcha después de semáforos, cedas el paso, pasos de cebra, etc., sino que a medida que cambiemos de marcha lo hagamos suavemente. Hay personas que en ciudad aceleran rápidamente, que no tienen por que salir derrapando, hasta que se ponen a 50 Km/hora y mantienen esa velocidad, haciéndolo muchas veces al día, muchos días a la semana... en un año es mucho dinero tirado al asfalto.
Continua en: CONDUCCIÓN SUAVE: ¿QUE MÁS VENTAJAS TIENE?
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ahorramoscombustible@gmail.com
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